lunes, 31 de diciembre de 2012

CARPACCIO DE GAMBÓN Y ENSALADA DE BROTES CON FRAMBUESA DESHIDRATADA




Me encanta la carne y el pescado crudo. Imagino que, dicho así de golpe, ésto debe dejar perplejos a todos los vegetarianos. Lo sé. Mis disculpas, pero no puedo evitarlo. Mi familia, tanto por la vía materna como por la paterna, está algo más que relacionada con la ganadería. No recuerdo nunca a mi madre preguntando como queríamos el punto de la carne. Ya se sabía: "poco hecha". Y tampoco sabíamos lo que era un filete tipo suela de zapato hasta que comenzamos a ser usuarios del comedor del colegio. Y si me ciño al pescado, disfruto como una loca cuando voy a un restaurante japonés. Por lo tanto, la palabra CARPACCIO es algo más que sugerente para mí, y me gustan tanto de carne como de pescado.

El pasado 12 de diciembre, el blog de Virginia, Sweet and Sour, cumplió su primer año de vida y, para celebrarlo, ha convocado un concurso de Recetas Navideñas. La verdad es que no parece que solo lleve un año en el aire. Me encanta su trabajo y, sobre todo, sus explicaciones detalladas.

Con Virginia tengo una afinidad tremenda en cuanto a la elección de ingredientes y a la predilección por determinadas recetas. Claro, eso siempre que se trate de recetas saladas, porque con los dulces no hay quien se ponga a su altura.

A pesar de haber pedido una receta de alguna región o zona geográfica concreta, yo me vuelvo a salir de la norma y, como ya le prometí en su día, voy a intentar sorprender con algo que a mí me ha parecido buenísimo. Este es mi primer intento de carpaccio con marisco, y el resultado ha sido buenísimo.




INGREDIENTES CARPACCIO GAMBÓN:
6 gambones por persona
Aceite de oliva virgen
Zumo de limón
Zumo de lima
Lima rallada
Pimienta
Sal

Se quitan las cabezas y las colas de los gambones frescos (yo siempre aprovecho estos restos para preparar un concentrado de caldo). Con la punta de un cuchillo afilado, se abren en dos por la parte superior, sin llegar a separar completamente los dos lomos. De esta forma se accede y se elimina la tripa negra que recorre dicho lomo.

Sobre una lámina de papel para horno se colocan los gambones de una ración (en este caso he utilizado 6 por persona, pero también se puede hacer con 4 ó 5).  Cuando más o menos hemos dispuesto los gambones formando un círculo, se pone otra lámina de papel de horno por encima y se comienza a dar con la espalmadera. Como referencia, os pongo el link a la receta de los Rollitos de Carne que hice para el reto de las Recetas de Tía Alia, donde podéis ver claramente el uso que se hace de una espalmadera. Yo la compré en la típica tienda antigua de artículos de alimentación del centro de Madrid y, desde entonces, la he utilizado muchísimo.

Se trabaja siempre desde el centro a los bordes exteriores, intentando mantener el mismo grosor en toda la superficie. No lo he probado, pero imagino que también se podría utilizar el rodillo habitual de repostería (aunque imagino que habría que hacer bastante fuerza). Cuando hayamos conseguido el diámetro deseado, se recorta el papel sobrante dejando 2 cms. de papel libre por el borde perimetral y se introduce en el congelador de forma que quede totalmente horizontal.

El día que se vaya a consumir, sacar del congelador unos 30' antes de servir. Colocar un aro o cualquier otro tipo de molde sobre el prensado conseguido entre los dos papeles y dibujar la forma definitiva deseada. Recortar con unas tijeras. (Reservar los trozos no utilizados para poderlos poner sobre cualquier tostada).

Retirar una parte del papel y colocarlo de cara sobre el plato elegido. Retirar la la otra capa de papel y dejar en un lugar frío para que termine de descongelarse. Salpimentar. Poner un chorrito de aceite de oliva virgen, unas gotas de limón y otras, en menor cantidad, de zumo de lima. Terminar con una ligera ralladura de lima por encima.




ENSALADA DE BROTES:
Para acompañar el carpaccio he preparado una simple ensalada de brotes (hay multitud de marcas disponibles), aliñada con sal, aceite de oliva virgen y un pelín de limón. La única peculiaridad de esta ensalada son los trocitos de frambuesa deshidratada, que le da un toque un poquito ácido a la mezcla. La compro en las tiendas Tea Shop, porque es un ingrediente que a muchas personas les gusta añadir a determinados tipos de té. 

Y eso es todo. Espero que os guste. Yo ya tengo mis carpaccios preparados en el congelador, y será uno de los platos de la comida del día 1. 

viernes, 28 de diciembre de 2012

CANAPÉS DE PIQUILLO CON ACEITUNAS RELLENAS DE ANCHOA


Ya llevo dos entradas seguidas haciendo algún tipo de aperitivo. Esta vez mi receta la presento a la convocatoria de Memories d'una Cuinera, para quien he repetido una propuesta que llevé a la Reunión de bloggers en Madrid organizada por Carmen, responsable del blog Recetas de Tía Alia

Hace muchos años que hago esta receta. No sé bien su origen (a mí me llegó a través de una amiga muy aficionada a realizar cualquier tipo de curso de cocina). Es un canapé que queda estupendo y, en mi opinión, lo mejor es el toque de mahonesa gratinada con el que se termina. Por ese motivo, no es recomendable hacerlo de un día para otro. Se puede tener el rulo de pan relleno, pero el gratinado hay que hacerlo justo antes de presentarlo. Se trata de un aperitivo templado. 

Me temo que tanta receta de canapés ha tenido algo que ver en la adjudicación de los aperitivos para la cena familiar de Nochebuena. "Te tocan los aperitivos". ¡Pues muy bien! Hubiera preferido que me dieran algo más definido. Los que me conocen saben que tengo un problema cuando me dejan una opción tan amplia, aunque este año he sido bastante convencional y, como era de suponer, una de las aportaciones fue mi ya conocido foie personalizado.


También llevé estos canapés que, por otra parte, se están convirtiendo en algo habitual cada vez que tengo invitados.

INGREDIENTES:
180 gr. de pimientos del piquillo escurridos
1 lata de aceitunas rellenas de anchoas
Pan de molde sin bordes
Mahonesa
Limón

Se ponen en el minipimer los pimientos con las aceitunas, todo muy escurrido. Una vez bien triturado se le añaden 2-3 rebanadas de pan de molde y se continúa con el minipimer. Rectificar con sal y un poquito de limón hasta encontrarle un gusto agradable. Las cantidades de cada ingrediente pueden varias según los gustos.

Con un rodillo de madera se aplanan las rebanadas de pan de molde sin corteza, hasta dejar unas láminas  lo suficientemente finas. Se extiende una primera y delgada capa de la mezcla de pimientos y aceitunas, y después de pone otra capa de mahonesa casera, hecha con limón en lugar de vinagre. Se enrolla como si fuera un "sushi" y se corta en trozos del tamaño deseado. Para terminar, se pone un poquito de mahonesa en la parte superior (yo lo hice con manga pastelera), y se mete al horno a gratinar a fuego bastante fuerte durante unos instantes. Conviene estar muy pendientes de este proceso, puesto que la mahonesa solo debe recibir un golpe de calor para tostarse y seguir quedando bastante firme.

Y eso es todo. Espero que os gusten. 


lunes, 17 de diciembre de 2012

POESÍA EN LA CIUDAD - MADRID



Un domingo más y otro maravilloso proyecto fotográfico de Álvaro Sanz en mi cámara. La diferencia es que esta vez hemos podido contar con él en persona. Hace bastante tiempo publicó en su página esta convocatoria para el curso de POESÍA EN LA CIUDAD - MADRID, y decidí que era un regalo estupendo para compartirlo con mi hija.
Con este nuevo proyecto fotográfico voy a recorrer varias ciudades con la intención de acercar la fotografía hasta vuestros lugares de origen y que juntos redescubramos lo cercano y nos sugiera otra mirada. En cada ciudad, un amigo nos hará de anfitrión y nos llevará de la mano por sus rincones favoritos, sus parques, espacios, bares... y yo, de esta manera, me dejaré llevar como vosotros por la magia de lo nuevo, lo desconocido, y descubriremos juntos cómo plasmar la belleza de la ciudad en imágenes. 

Confieso mi pereza inicial cuando me enteré de que finalmente seríamos 100 personas, pero lo bueno de la vida es ser capaz de sorprenderte, incluso en las situaciones que menos lo esperas. Y en esta ocasión lo he vuelto a conseguir.

Primero quedamos en el Motta, en la calle Santa María, un sitio encantador que fué el punto de inicio de nuestra ruta. Allí pudimos tomar un café y coger una bolsita de papel kraft con un tentempié para la mañana. Era igual que cuando en el colegio nos llevaban de excursión y nos daban la comida en una bolsa, solo que esta vez, el contenido nada tenía que ver con los menús escolares. 

La primera charla ya me enganchó. No me lo esperaba. Álvaro habló de las cámaras, del ISO, de la velocidad, del diafragma, de los días nublados, de la composición, del enfoque, etc, etc, etc. Yo miraba de reojo a mi hija. Por experiencia sé que, aunque a veces parezca una invitada de piedra, con el tiempo, y de repente, un día salta como un resorte con una pregunta que me hace recordar que ella estuvo allí. Las explicaciones fueron geniales: con ejemplos, cámara en mano y disparando, mostrando una pantalla negra o quemada. Muy didáctico. 

Nos separábamos como queríamos y volvíamos a quedar en un punto concreto de nuestra ruta marcada, donde volvíamos a tener una clase magistral. Álvaro tiene una capacidad didáctica increíble. Habla con el cuerpo, con las manos, con la mirada y con la palabra. Y, sobre todo, derrocha pasión pon la fotografía, y eso es contagioso. 

Solo conocía a Álvaro a través de sus trabajos, de la información de los cursos, de su blog …, en definitiva, lo conocía de forma virtual, y lo que hacía ya me parecía muy interesante. Pero nunca imaginé que me iba a topar con una persona con semejante capacidad de comunicación. Y sí, he aprendido cosas nuevas, lo cual es muy gratificante. 

Me gustó cuando explicó que para saber componer hay que ver mucha pintura buena, y muchos fotógrafos buenos. Gran parte de lo que aprendemos lo hacemos viendo, comparando, analizando. Es verdad. C
uando estudias arte llega siempre un momento historicista en que te plantean la división entre artes menores y artes mayores. Nunca me ha gustado esa diferenciación y no voy a entrar en profundidad con ese tema en este momento pero, para mí, la fotografía ha sido siempre un tema artístico, algo que te llega, que te sugiere, que te cuenta cosas y te provoca. En definitiva, otra de tantas formas de expresión y no por ello de menor valor. He convivido con ella desde pequeña porque uno de mis hermanos (el que ahora comienza a desempolvar objetivos Canon y Nikon que vamos "apañando" con mi máquina), se dedicó a la fotografía de forma profesional. Y yo misma he trabajado con fotógrafos como ayudante de estilista. Y, para mas "inri", alguna que otra vez lo he hecho para alguna sesión de "still life" con comida, donde lo que interesaba resaltar era la vajilla, la cubertería y la cristalería. Quizás por eso nunca me interesó mirar a través de un visor. Era algo con lo que siempre había convivido.

Cuando estudiaba Restauración tenía una asignatura de fotografía. Básicamente hacía fotos a 45º para ver las imperfecciones, y macros de unos 5 cm2 de la superficie de un cuadro para ver la diferencia de la intervención. Nunca me interesó ir más allá. Me faltaba mirar de verdad por el visor. 

Desde hace más o menos un año y medio eso ha cambiado totalmente. Por fín he pegado el ojo a ese cuadradito maravilloso y he alucinado. Ahora es al revés. A menudo me parece mucho más bonito lo que veo a través del objetivo que la vida que me rodea.


El domingo eramos más o menos 100 personas fotografiando la misma zona, pero cada uno de nosotros hemos tenido una visión personal de  todo lo que vimos y nuestras fotos son únicas. A pesar de estar tan acompañada, tengo la impresión de que ese día me encontraba muy sola porque, cuando he revisado todo el trabajo que hice, solo he encontrado un par de fotos en las que aparece alguna persona. Esa es la magia de la fotografía: muchas veces nuestras fotos dicen mas sobre nosotros de lo que queremos expresar. A pesar de todo descubrí que mi ciudad tiene poesía. Una poesía particular para cada uno de nosotros, y también descubrí que mis ojos ya han aprendido a ver esa poesía que es tan especial para mí.






domingo, 16 de diciembre de 2012

CANAPÉS DE CREMA DE QUESO CON CHUTNEY DE TOMATE



Es evidente que la Navidad avanza a pasos agigantados. Pocos son los espacios públicos o privados que a estas alturas no hacen gala de una profusa decoración navideña, y los dulces propios de estas fechas ya empiezan a ocupar un sitio en la bolsa de la compra. 

Comenzamos a preocuparnos por los menús de las celebraciones familiares y elaboramos listas de platos "especiales" para dichas reuniones. Y yo a veces me pregunto por qué determinados platos se clasifican como "navideños" en lugar de formar parte de nuestro menú habitual. Sinceramente creo que es una cuestión de costumbres: por ejemplo, en mi familia, un clásico para la cena de Nochebuena es el cardo con almendras. A todos nos encanta pero, cuando comenzó a aumentar el número de comensales con los cuñados, tuvimos que empezar a modificar un poco esos clásicos menús para dar cabida a los gustos de todos los nuevos integrantes de la familia. Aún así, cada vez que como el cardo de esa forma, no puedo evitar evocar las reuniones con todos mis hermanos en la época en que todavía compartíamos la casa familiar. 

Desde hace casi un año soy fiel seguidora de los retos que mensualmente nos proponen Els Fogons de la Bordeta y Xocolata Desfeta, y esta vez no podía faltar a mi compromiso porque, tras 24 meses de propuestas, han decidido dar por cancelado este proyecto. De esta forma, a modo de despedida, la iniciativa de la La Receta del 15 le hace un guiño a estas fechas y van a recopilar recetas de Aperitivos de Navidad.

Y para no bucear en toda la lista de recetas familiares habituales he decidido volver a hacer un experimento con estos canapés de queso. 

INGREDIENTES CANAPÉS:
250 gr. de ricotta
125 gr. de queso grana padano
50 gr. de queso La Peral, o cualquier otro queso azul
170 gr. de nata
cebollino


Alguna vez he hecho la masa brisa en casa pero últimamente no me sobra mucho el tiempo así que, en esta ocasión, he vuelto a repetir con las láminas de masa comercial. La única precaución es engrasar convenientemente los moldes con mantequilla antes de poner la masa. 

Empezar mezclando con un tenedor la ricotta con el queso grana padano rallado y, después, añadir un poquito de queso azul o similar. Yo he utilizado queso La Peral porque era el que tenía en la nevera, pero lo importante es darle un pequeño punto fuerte para que contraste. Terminar de mezclar todo en la Thermomix con la nata. Poner en una manga pastelera y rellenar las tartaletas. 

Para añadirles un toque diferente he utilizado el Chutney de Tomate que me regaló Yolanda, del blog  Cocido de Sopa, en la reunión de bloggers que se celebró en Madrid el pasado noviembre. 


INGREDIENTES CHUTNEY TOMATE:
1 Kg de tomates
250 gr. de azúcar moreno
150 ml. de vinagre balsámico de Módena
1 cdta. de pimientas variadas
50 ml. de aceite de oliva virgen extra

Empezamos escaldando los tomates para pelarlos fácilmente: ponemos agua a calentar en una cazuela y les hacemos una cruz en la base con la punta de un cuchillo. Cuando el agua comience a hervir, los sumergimos y apagamos el fuego. Hay que esperar dos minutos y luego refrescarlos bajo el chorro de agua fría. Pelamos los tomates tirando del extremo de las cruces. De esta forma la piel sale fácilmente.

Quitamos el rabito a los tomates y los cortamos en cuatro cuartos. Despepitamos cada porción y desechamos el jugo que contiene. Picamos en trocitos muy pequeños y reservamos en un recipiente. En una cazuela ponemos a calentar el aceite, ponemos los tomates, añadimos un poquito de sal y los dejamos cocer lentamente a fuego medio bajo hasta que se haya evaporado su jugo. Remover de vez en cuando. Después añadimos el azúcar moreno, el vinagre balsámico y las pimientas. Subimos la potencia del fuego para llevarlo a ebullición y, cuando rompa a hervir, bajamos la intensidad y dejamos cocer a fuego lento hasta que haya desaparecido el líquido casi en su totalidad (entre 45 y 60 minutos).

Hay que tener en cuenta que el chutney espesará una vez que se haya enfriado, al igual que la mermelada.




Por último, he terminado los canapés con un poco de cebollino picado, que le ha añadido un toque especial. Espero que os gusten.

Solamente me queda dar las gracias a Yolanda y recomendaros que leáis su receta original, donde además podréis encontrar una breve historia del origen del "chutney" muy interesante.

También quiero dar las gracias a Sandra, de Els Fogons de la Bordeta, y a Marina, de Xocolata Desfeta, por los maravillosos retos mensuales que han recopilado durante estos dos años. Os voy a echar de menos.

lunes, 10 de diciembre de 2012

DESPIERTA - PROYECTO FOTOGRÁFICO COLECTIVO




En noviembre, todos los seguidores del blog del fotógrafo Álvaro Sanz,  pudimos ver como convocaba un evento colectivo muy especial:

DESPIERTA!
UN PROYECTO FOTOGRÁFICO COLECTIVO
Uno de los momentos más importantes en mis cursos de fotografía es el amanecer. Después de vivir este precioso momento decenas de veces de forma colectiva me doy cuenta que más allá de la luz, de la magia del sol apareciendo entre las flores, hay algo que lo hace aún más hermoso, y es esa sensación de haber madrugado, de haberse puesto la ropa rápidamente, de encontrarte con un grupo de caras dormidas pero con una sonrisa enorme.Cuantas veces te has dicho: “Mañana madrugo y aprovecho el día…“. ¿lo has hecho? Yo no lo consigo siempre, pero cada vez que lo hago, y salgo a hacer fotos, al volver, a media mañana, con un puñado de bellas imágenes, mientras preparo el desayuno, tengo la sensación de que el día ya ha valido la pena y cada cosa que hago tiene un poquito más de sentido que el día anterior. Así que te propongo que nos despertemos todos juntos. Estemos donde estemos. Y salgamos a la calle a hacer nuestra mejor foto durante el amanecer. Y no estarás solo, decenas de personas estarán haciendo lo mismo en su lugar de origen.

Nada más verlo decidí compartirlo con todos los asistentes que coincidimos en el curso de fotografía de Luisa Morón de septiembre donde, después de sufrir las irrecuperables bajas de Carlos y Rebeca, quedamos tres miembros para formar el equipo arriesgado y madrugador. 

Ha sido la primera vez en mi vida que fotografío un amanecer. Lo mejor: la carrera para subir las escaleras a la explanada del Templo de Debod para llegar y abrir corriendo el trípode, con la imagen de una luz efímera y maravillosa a nuestra derecha. Fueron unos minutos mágicos. 

Y sobre todo, pensar que en ese momento muchas personas, en distintos puntos geográficos, estaban contemplando la misma luz incipiente que teníamos ante nosotras. 



No importaba el frío. Todo eran risas, comentarios en alto y movimientos de un lado para otro, intentando no desviar en exceso la vista del visor de nuestras máquinas por miedo a perder la imagen encuadrada.

Tengo mucho que agradecer a mis dos compañeras de andanzas, Kuki Square y Mary Fernández. Lo primero, todo el cariño que me han dado estas últimas tres semanas en las que nada ha sido fácil para mí, y, por supuesto, la respuesta positiva e inmediata que tuvieron cuando les planteé este proyecto. Todo un lujazo poder compartir algo que te gusta con gente tan ilusionada. Además, creo que nunca olvidaremos el haber abierto el Café Comercial para nosotras solas ni tampoco el desayuno y la larga charla posterior que tuvimos. Una experiencia a repetir. 

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